A cuarenta días de iniciado el estallido social, el gobierno de
Sebastián Piñera pretende fortalecer aún más el aparato represivo del Estado,
al integrar a las Fuerzas Armadas a la protección de la infraestructura
estratégica y así liberar a las fuerzas de orden público (Carabineros y PDI) para reprimir con más fuerza al pueblo sin
necesidad de recurrir a las disposiciones legales establecidas en la
constitución fascista del 80.
Lo importante es saber cuando una infraestructura se puede
declarar crítica y cuando pueden intervenir las Fuerzas Armadas. Las llama el
Presidente? Lo decretan los Generales de las Fuerzas Armadas y de Orden Público?
Por ejemplo en el proyecto de ley se indica como
infraestructura critica a los hospitales, si en caso de una huelga o
movilización de los trabajadores de la salud se radicalice, será motivo para la
intervención de los militares? Esta ley más que servir para resguardar la
infraestructura del país es una excusa para sacar a los militares a la calle
sin tener que declarar el estado de emergencia, saltándose la constitución de
Pinochet.
Con tal objetivo Piñera se ha reunido con los representantes
del Poder Judicial y las dos ramas del Congreso, buscando el apoyo de estos dos
poderes del Estado para aprobar esta aberración a la democracia que dice
defender.
El verdadero sentido de esta ley busca justificar la participación de las Fuerzas
Armadas en tareas represivas ante la violencia del estallido social del pueblo
que la emprendió contra todo lo que representa el abuso y la corrupción del
sistema económico, que fue acompañado por actos vandálicos del lumpen
poblacional que aún persisten en menor escala.
El millón doscientos mil personas que participaron en la
marcha del 25 de octubre en la Plaza de la Dignidad fue una tarde de terror
para el gobierno y los políticos-empresarios. La clase política dejo a un lado
sus rencillas para aprobar las medidas socio económicas de Piñera con las que
buscaba terminar con la protesta popular, medidas mezquinas y miserables que
no lograron parar las protestas.
De aprobarse este proyecto de ley en el Congreso estaríamos a
las puertas de constituir un Estado fascista. Piñera determino que 72 empresas
no podrán declararse en huelga, junto a su ley antiterrorista, el proyecto de
ley anti capuchas, anti barricadas y las trabas establecidas durante el
gobierno de Bachelet al movimiento sindical vendrían a confirmarlo.
No podemos permitir que el fascismo se instale impunemente
masacrando a nuestra juventud que da la pelea en las calles, tenemos que romper
la asimetría y llamar a la autodefensa del pueblo utilizando todas las formas
de lucha para detener a Piñera y el terrorismo de estado.
Hoy más que nunca necesitamos la unidad de la izquierda
revolucionaria en un frente antifascista que organice una Asamblea
Constituyente amplia y popular en la cual el pueblo elimine la constitución del
80, borrando todas las leyes antidemocráticas aprobadas por la Nueva Minoría y la
derecha fascista.
DIRECCIÓN NACIONAL ORGANIZACIÓN COMUNISTA RECABARREN
26 DE NOVIEMBRE DE 201