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viernes, 25 de mayo de 2018

EL GOBIERNO DE PIÑERA QUIERE AUMENTAR LA EXPLOTACIÓN AL PUEBLO

Una de las primeras medidas de gobierno que Piñera anuncio fue la restricción presupuestaria en unos 500 millones de dólares, rebaja de los presupuestos a los Ministerios de Salud, Educación, Trabajo y desarrollo social y Obras Publicas, buscando reducir los costos de  las  reformas del   gobierno anterior de la  Nueva Mayoría, principalmente con la reforma tributaria la que aumento el impuesto a pagar por las empresas  en
un 27% impuesto que quiere bajar al 25%, aumentando  los  impuestos  a  la  población  para  compensar  los menores ingresos al Fisco por la rebaja a hacer a los empresarios.
   La justificación   que  tiene Piñera  para  tales  medidas  retrogradas  es recuperar   el  nivel   productivo  que tenia el país en su gobierno anterior,  el cual  se fue  perdiendo  en  el  gobierno  de  Michel  Bachelet,
 lo que  permitirá tener mayores empleos, la paradoja es que  para  lograrlo  requiere  disminuir el  empleo público, dando lugar al nepotismo de los Ministros que  han  ocupados cargos  públicos con sus familiares, del cual tampoco estuvo ajeno Piñera que quiso darle la embajada de Argentina a su  hermano, mostrando con esto al grado que ha llegado la corrupción en el país.
   La política  económica  que  pretende  aplicar  el  gobierno  de derecha  de  Piñera  esta  encaminada  a intensificar la explotación de los trabajadores, que la burguesía obtenga la ganancia máxima,  que  significa pagar salarios de hambre, disminuir los beneficios sociales a la población de escasos recursos, entregados por los gobiernos reformistas de la Concertación, reducir al mínimo la presencia del Estado en la economía, entregándole toda la actividad productiva y de servicio al gran capital monopólico-financiero  que en estos años no invierte en el país, los capitales chilenos  se  invierten   en  el  extranjero,  internacionalizándose  la burguesía chilena.
   En estos 28 años de democracia burguesa (pos dictadura) la clase política chilena no ha hecho otra cosa que velar por los intereses del gran capital monopolico-financiero, las  reformas  de  la  Concertación  y  la entrega de bonos a la población, así como la participación del reformista partido comunista de Teillier en la institucionalidad burguesa, y su control de la  Central  Unitaria  de  Trabajadores  con  sus  sucios  manejos  propios de una mafia sindical, han mantenido  el   movimiento  sindical  desorganizados  e  inmovilizado, sin poder de respuesta a la explotación burguesa,  ha  envalentonado  a  ésta  la  que  a  sacado  su  lado  más  reaccionario con José Antonio Kast.
   Las movilizaciones de los estudiantes de 2010 pusieron las reivindicaciones de la clase media en el centro del quehacer político nacional, las que dieron  como  resultado  las  reformas   que  llevo  a  cabo  e  último gobierno de Michel Bachelet, en las cuales una vez  más  los trabajadores  salieron  perjudicados,  los  que pusieron   sus   esperanzas  en  el   Frente  Amplio  formado  principalmente  por  organizaciones  políticas constituidas por los dirigentes estudiantes de  esas  luchas,   dándole  su  apoyo  en  las  últimas  elecciones parlamentarias y presidencial. Pero el Frente Amplio ha resultado ser una Concertación más,  más  chica  y más   anticomunista  igualándose  algunos  sectores   de   ésta   a   JAK   con   sus   ataques   al   gobierno socialdemócrata de Venezuela.
   Es tarea urgente hacer prevalecer una corriente sindical clasista en la CUT, expulsando a los corrompidos
y a los burócatas sindicales, esclareciendole al proletariado el rol que  juegan  los  falsos  comunistas  como agentes de la burguesía en el movimiento sindical y la necesidad que tiene de contar con su  propio  partido político que le guie en su lucha contra el poder y el Estado Burgués.



martes, 9 de enero de 2018

Una Salida Necesaria

Los resultados de la última elección presidencial, del 17 de enero, sorprendió a todo el espectro político del país, en la cual Piñera, candidato presidencial de la derecha gano por una diferencia de 9 puntos al candidato Guillier de la centro izquierda (Nueva Mayoría), cuando esperaba ésta triunfar aunque fuera por un estrecho margen de diferencia. Las explicaciones de tan rotundo fracaso electoral de la Nueva Mayoría no se hicieron esperar, partieron con culpar al candidato de no haberse mostrado con un real líder ante los electores y de no tener un programa de gobierno claro, éste por su parte culpo a los partidos de la Nueva Mayoría de no haberse jugado del todo por su candidatura; otros culparon a la democracia cristiana por llevar candidato a la presidencia en la primera vuelta, debilitando la candidatura de Guillier al cual no habría apoyado del todo en la segunda vuelta electoral; también se culpa al Frente Amplio por no apoyarlo en forma amplia y directa por el conjunto de los partidos que lo integran, etc. etc. No faltando los procedes que dan por muerto al conglomerado político de la Nueva Mayoría, corriendo horrorizados el falso Partido Comunista a tratar de juntas los pedazos de ésta, llamado desesperadamente a la Democracia Cristiana que no abandone el barco, así como al Frente Amplio a unírseles, su miedo es que ellos fuera de un bloque de “centro Izquierda” perderían su cuota de poder y futuras representaciones de elección popular.
Y que esperaban los partidos de la Nueva Mayoría (ahora de la mínima minoría) después de más de 20 años de estar administrando el modelito económico dejado por Pinochet. Ya en el 2010, con el triunfo de la derecha con Piñera, el pueblo anunciaba que estaban cansados de las promesas incumplidas de los gobiernos concertacioncitas. Solo lograron volver a ejercerlo trayendo de vuelta a Miche Bachelet como su carta presidencial el 2014 e integrando al revisionista Partido Comunista al nuevo bloque político “Nueva Mayoría”, que tomaba las banderas de lucha levantadas en las protestas y luchas realizadas por la población al finales del primer gobierno de Michel Bachelet, independientemente de los partidos de izquierda como de derecha, las que alcanzaron mayor relevancia y masividad con el movimiento estudiantil en 2010 al inició del gobierno de derecha de Piñera, cuya reivindicación era la gratuidad de la educación, protestas que decayeron en 2011 al no lograrse la integración con las luchas salariales del movimiento sindical, dejando de participar en estas los sectores medios más conservadores de la población y del estudiantado, logrando el gobierno de Piñera junto a la Concertación y al renegado Partido Comunista encausar dicho movimiento por los cauces legales.
Es indudable que la irrupción del Frente Amplio como bloque político es la tabla de salvación para los llamados partidos de la ex Nueva Mayoría para conformar un nuevo bloque político que les permita llegar al gobierno el 2022, para seguir ejerciendo su cuota de poder. Pero el Frente Amplio ya es en sí mismo un frente integrado por 10 partidos y organizaciones políticas, que van de liberales a anárquicos, con grandes contradicciones en sus programas y orientaciones políticas que provocaran conflicto a futuro, por ahora las fuerzas que predominan en éste son Revolución Democrática y los Autónomos que se han mostrado llanos a mantener conversaciones con los partidos de la ex Nueva Mayoría sin concretizar nada por ahora, de llegar a un acuerdo para conformar un nuevo Bloque ¿de Izquierda? como planteaba en movimiento estudiantil del 2010, del cual dice ser sus herederos, o ¿de centro izquierda? que propiciaría la vieja izquierda democrática, lo que significaría seguir siendo una continuación del gobierno de la Nueva Mayoría, considerando que llevar a cabo una política de izquierda y ganar las próximas elecciones presidenciales requiere de un amplio apoyo popular, terminar con el 51% abstención y recuperar los votos de los sectores medios perdidos por la fenecida Nueva Mayoría, los que ahora se han cargado a la derecha. Aliarse con la vieja “centro izquierda” seria continuar con la política de los acuerdo con la derecha a la espera de poder llegar nuevamente al gobierno. Lo que le convendría al Frente Amplio es seguir su propio camino y dejar que los viejos partidos de “centro izquierda” continúen descomponiéndose y que desaparezcan de la política nacional, los que tengan que hacerlo que lo hagan. Más temprano que tarde encontrara aliados en las nuevas fuerzas emergentes del proletariado.
Por su parte la derecha en su conjunto ésta eufórica con su triunfo electoral y ya saca cuentas alegres con la posibilidad de permanecer en el poder unos doce años, olvidando que solo tienen el 25% de total de los electores, es decir que no tienen nada, ya que no han logrado obtener el 30% de votos que abstenía la derecha años atrás. Lo que debe llamar la atención es la alta votación que ésta saco en la Región de la Araucanía y Maule, en la que el pinochetismo mostró su cara más agresiva con el ex candidato Jorge Kast quién declaraba que la Patria estaba en peligro al igual que en 1973, apoyado por las organizaciones fascistas de represores de la dictadura dirigidas por el Almirante en retiro Arancibia y el Coronel Labbe, que llamaban a impedir el triunfo del marxismo Castro-chavista. Con la minoría del total de votante la derecha con Piñera llevara adelante su política de destruir o de cambiar las reformas que se impulsaron en el gobierno de Michel Bachelet, incrementando las medidas represivas al movimiento social, principalmente al movimiento obrero, aplicando la ley antiterrorista al pueblo Mapuche.
La fuerza de la derecha está en el gran poder económico del gran capital monopólico-financiero, del aparato represivo del Estado burgués, de la prensa, radio y televisión que bombardea a diario al pueblo distorsionándole la realidad del país y de los pueblos que luchan por su bien bienestar económico-social. La fuerza del pueblo, de los trabajadores está en su organización para luchar por sus reivindicaciones más sentidas. Organización debilitada por la acción de la burocracia sindical enraizada en la CUT en federaciones y grandes sindicatos controladas por los partidos de la ex Nueva Mayoría, los que lo han mantenido ligados a los gobiernos concertacioncitas. Les corresponde a los demócratas y a los revolucionarios dejar de lado las discusiones bizantinas y el interés de grupo o de individuos que se creen los enviados de dios. Lo que hay que hacer es unirse en un movimiento político que tome las demandas de la clase trabajadora, que sean parte de sus lucha y que coadyuve en la organización de un nuevo movimiento sindical chileno clasista, solo así lograremos que la clase obrera acoja en su seno a su verdadero Partido Comunista Marxista-Leninista.

jueves, 16 de marzo de 2017

La carrera para inscribirse como partido


 La crisis institucional, la que alcanzo su punto más alto entre 2015-216,  provocada por las luchas de la población contra el neoliberalismo, y su alejamiento de los procesos electorales, en rechazo a los actos de corrupción de la clase política, a los acuerdo empresariales para fijar precios monopólicos a  los productos consumidos por el pueblo, a las instituciones del Estado, como el Parlamento, justicia, al gobierno, por la falta de  compromiso de éste para impulsar reformas para terminar con el lucro en la Educacional, la salud y la previsión, una reformaTributaria encaminadas a que las grandes empresas financiaran los costos de éstas y un nuevo Código  del trabajo, medidas que socavarían  el neoliberalismo en Chile, postergando para el próximo gobierno la discusión de una nueva constitución, aceptando las presiones empresariales, de embajador de EE.UU. e incluso de la iglesia, los que llegaron ha insinuar amenazas veladas sobre la continuidad del gobierno,  provocar su propia  crisis económica con el objeto de almendretar al pueblo. 

       La crisis institucional no se ha solucionado, si bien la clase política creyó que había limpiado su imagen ante el pueblo con haber condenado algunos políticos con penas remitidas y con el fin de legitimar a los partidos políticos tradicionales aprueba una nueva ley de partidos político, los que deben proceder a reinscribir su militancia, fijando un mínimo de 18.000 firmas de adhesión, pero nunca pensaron que el rechazo de la ciudadanía a la clase política y a los partidos eran más profunda de lo que pensaban, mas aún cuando ven sus peleas internas por una cuota de poder entre la derecha y la Nueva Mayoría, teniendo estos serios problemas para recolectar dichas firmas, corriendo  el peligro de no poder participar en las próximas elecciones parlamentarias y de postular candidato a la Presidencia de la republica, dándose así la oportunidad a nuevos partidos políticos para que se inscriban como tales con la alta posibilidad que logren llegar al parlamento, siempre y cuando logren vencer la apatía de la población para firmar por ellos. De no lograr la derecha que la población vuelva a confiar y  firme para reinscribir sus partidos en el registro electoral, estaría perdiendo representativa en el parlamento, Por supuesto que esto no acontecerá, la burguesía hará los mayores fraudes para que sus partidos no desaparezcan, si lo hacen, tendrá otros, entre los nuevos, que salga el defensa de las “libertades democráticas” que  permitan su existencia como clase explotadora.

      Desde fines del gobierno de Piñera se han venido retirando de los partidos de derecha su militancia más jóvenes que no han estado de acuerdo con el conservadurismo extremo de las actuales dirigencias de éstos, pasando a forma nuevas agrupaciones que reemplazarían a las existentes con un pensamiento más liberar de acorde a los nuevos tiempos que ponga a bien resguardo los intereses de la burguesía. Los que estarían reagrupando tras la candidatura Presidencial Kark.

    Por la otra parte, una nueva generación de políticos de izquierda surgidos de las luchas estudiantiles de 2010 ha formado asociaciones políticas con el fin de desplazar a la vieja guardia del poder. Esta nueva izquierda chilena surgida después de la quema que han hecho del socialismo Marxista-Leninista-Stalinista, del cual no se siente heredera y que adhiere a la “democracia y socialismo democrático anti-estatista”,  se han unidos a otras orgánicas del pasado para  constituir un Frente Amplio para luchar contra el neoliberalismo y la corrupción, los que impulsaran una “renovación democrática” expulsando a los corruptos del parlamento, restableciéndole la confianza del pueblo en las instituciones burguesas, legitimando el actual sistema de representativa parlamentaria alejada de control de la población, lo que permitirá que los mismos vicios surjan con el tiempo. Los próceres que llevaran adelante tan noble misión serán Giorgio Jackson de Revolución Democrática; Gabriel Boric del Movimiento Autonomista; Cristian Cuevas de Nueva Democracia, sumándose a éstos: el Partido Amplio social de Izquierdas; Partido Igualdad, Partido Poder; Partido Humanista; izquierda Libertaria; izquierda autónoma; Partido Ecologista Verde; Convergencia de Izquierda.   Todas representantes de los sectores medios, las que pretender ganarse el apoyo del proletariado para llegar a reclamar su cuota de poder a los que usufructúan actualmente de él. Gran parte de éstas ni si siquiera llegaran a recolectar el mínimo de firmas  para inscribirse como partido. 

    La llamada izquierda marxista también ha participado en esta carrera de  recolección de firmas para inscribirse como partido político. Hasta ahora solo el Partido Comunista-Acción Proletaria con su fachada de “Unión Patriótica” ha logrado recolectar las firmas suficientes para ser reconocida como partido a nivel nacional, gracias a la campaña que ha hecho contra la corrupción. El Movimiento Patriótico Manuel Rodriguez de no lograrlo establecería un frente común con el PC(AP) para llevar candidatos al parlamento. El MIR que va detrás del Meo, también se unen a la lucha eleccionaria, lastima que Eligio un caballo cojo para entrar en la carrera presidencial. El primero, llama a refundar Chile ¿Cómo pretende hacerlo? ¿Pensaran en utilizar las actual institucionalidad burguesa para hacer la refundación que quieren?, de ser así, cada día estaría más cerca del revisionista Partido Comunista, (el que también cumpliría con la cuota de firmas exigidas).  Sería bueno que UPA especificara de mejor manera que es lo que quiere. Los demás son bolivarianos y bailan el son cubano.
      La pregunta del millón ¿lograran esta nueva clase política emergente hacer volver al pueblo a las urnas?