Una vez más a
quedado en evidencia la concomitancia de la derecha política en el gobierno con
el sector empresarial, para negarse a solucionar las demandas de los
trabajadores eventuales del terminal 1 del Puerto de Valparaíso, operado por el
concesionario TPS (Terminal Pacifico Sur), que exigen mejoras laborales y
salariales ya que deben soportar pésimas condiciones de trabajo, no tienen
indemnización por años de servicios y vacaciones pagadas y no tener derecho a
negociación colectiva.
Durante un mes los
trabajadores portuarios se han estado enfrentando a las fuerzas especiales de
represión de carabineros, a través de estos el gobierno ha pretendido que estos
trabajadores se manifiesten públicamente dando a conocer su movimiento a la
población porteña y del país. Represión que ha llegado hasta el interior del
sindicato de estibadores en el cual se refugiaron los trabajadores eventuales
para escapar de la violencia de
carabineros.
Basto el anuncio
de los trabajadores del resto de los puertos del país que llevarían a cabo un
paro en solidaridad con sus compañeros portuarios de Valparaíso para que el
gobierno, que Piñera se dejara de hacer el tonto y tomara carta en este asunto,
llamando su Ministro del Trabajo a TPS y
a los trabajadores en paro, formándose una
mesa de trabajo tripartita (gobierno-TPS-trabajador) con el fin de darle una
solución al conflicto.
La propuesta de
TPS es otorgar un préstamo de $350.000 y una Gift Car de $200.000, además de un
aguinaldo y una caja de mercadería. Siempre y cuando que estos trabajadores se
integren a trabajar y no hayan participado en hechos de violencia.
La enseñanza que
deja este paro de actividades portuarias por parte de los trabajadores eventuales
es que la lucha sindical es y seguirá siendo una gran herramienta de lucha que
los trabajadores tienen para defender sus derechos laborales y exigir salarios
justo. Si bien esta lucha es solo una parte de las luchas por venir, esta nos muestra que la clase obrera está en
pié de lucha contra la explotación capitalista.