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martes, 9 de enero de 2018

Una Salida Necesaria

Los resultados de la última elección presidencial, del 17 de enero, sorprendió a todo el espectro político del país, en la cual Piñera, candidato presidencial de la derecha gano por una diferencia de 9 puntos al candidato Guillier de la centro izquierda (Nueva Mayoría), cuando esperaba ésta triunfar aunque fuera por un estrecho margen de diferencia. Las explicaciones de tan rotundo fracaso electoral de la Nueva Mayoría no se hicieron esperar, partieron con culpar al candidato de no haberse mostrado con un real líder ante los electores y de no tener un programa de gobierno claro, éste por su parte culpo a los partidos de la Nueva Mayoría de no haberse jugado del todo por su candidatura; otros culparon a la democracia cristiana por llevar candidato a la presidencia en la primera vuelta, debilitando la candidatura de Guillier al cual no habría apoyado del todo en la segunda vuelta electoral; también se culpa al Frente Amplio por no apoyarlo en forma amplia y directa por el conjunto de los partidos que lo integran, etc. etc. No faltando los procedes que dan por muerto al conglomerado político de la Nueva Mayoría, corriendo horrorizados el falso Partido Comunista a tratar de juntas los pedazos de ésta, llamado desesperadamente a la Democracia Cristiana que no abandone el barco, así como al Frente Amplio a unírseles, su miedo es que ellos fuera de un bloque de “centro Izquierda” perderían su cuota de poder y futuras representaciones de elección popular.
Y que esperaban los partidos de la Nueva Mayoría (ahora de la mínima minoría) después de más de 20 años de estar administrando el modelito económico dejado por Pinochet. Ya en el 2010, con el triunfo de la derecha con Piñera, el pueblo anunciaba que estaban cansados de las promesas incumplidas de los gobiernos concertacioncitas. Solo lograron volver a ejercerlo trayendo de vuelta a Miche Bachelet como su carta presidencial el 2014 e integrando al revisionista Partido Comunista al nuevo bloque político “Nueva Mayoría”, que tomaba las banderas de lucha levantadas en las protestas y luchas realizadas por la población al finales del primer gobierno de Michel Bachelet, independientemente de los partidos de izquierda como de derecha, las que alcanzaron mayor relevancia y masividad con el movimiento estudiantil en 2010 al inició del gobierno de derecha de Piñera, cuya reivindicación era la gratuidad de la educación, protestas que decayeron en 2011 al no lograrse la integración con las luchas salariales del movimiento sindical, dejando de participar en estas los sectores medios más conservadores de la población y del estudiantado, logrando el gobierno de Piñera junto a la Concertación y al renegado Partido Comunista encausar dicho movimiento por los cauces legales.
Es indudable que la irrupción del Frente Amplio como bloque político es la tabla de salvación para los llamados partidos de la ex Nueva Mayoría para conformar un nuevo bloque político que les permita llegar al gobierno el 2022, para seguir ejerciendo su cuota de poder. Pero el Frente Amplio ya es en sí mismo un frente integrado por 10 partidos y organizaciones políticas, que van de liberales a anárquicos, con grandes contradicciones en sus programas y orientaciones políticas que provocaran conflicto a futuro, por ahora las fuerzas que predominan en éste son Revolución Democrática y los Autónomos que se han mostrado llanos a mantener conversaciones con los partidos de la ex Nueva Mayoría sin concretizar nada por ahora, de llegar a un acuerdo para conformar un nuevo Bloque ¿de Izquierda? como planteaba en movimiento estudiantil del 2010, del cual dice ser sus herederos, o ¿de centro izquierda? que propiciaría la vieja izquierda democrática, lo que significaría seguir siendo una continuación del gobierno de la Nueva Mayoría, considerando que llevar a cabo una política de izquierda y ganar las próximas elecciones presidenciales requiere de un amplio apoyo popular, terminar con el 51% abstención y recuperar los votos de los sectores medios perdidos por la fenecida Nueva Mayoría, los que ahora se han cargado a la derecha. Aliarse con la vieja “centro izquierda” seria continuar con la política de los acuerdo con la derecha a la espera de poder llegar nuevamente al gobierno. Lo que le convendría al Frente Amplio es seguir su propio camino y dejar que los viejos partidos de “centro izquierda” continúen descomponiéndose y que desaparezcan de la política nacional, los que tengan que hacerlo que lo hagan. Más temprano que tarde encontrara aliados en las nuevas fuerzas emergentes del proletariado.
Por su parte la derecha en su conjunto ésta eufórica con su triunfo electoral y ya saca cuentas alegres con la posibilidad de permanecer en el poder unos doce años, olvidando que solo tienen el 25% de total de los electores, es decir que no tienen nada, ya que no han logrado obtener el 30% de votos que abstenía la derecha años atrás. Lo que debe llamar la atención es la alta votación que ésta saco en la Región de la Araucanía y Maule, en la que el pinochetismo mostró su cara más agresiva con el ex candidato Jorge Kast quién declaraba que la Patria estaba en peligro al igual que en 1973, apoyado por las organizaciones fascistas de represores de la dictadura dirigidas por el Almirante en retiro Arancibia y el Coronel Labbe, que llamaban a impedir el triunfo del marxismo Castro-chavista. Con la minoría del total de votante la derecha con Piñera llevara adelante su política de destruir o de cambiar las reformas que se impulsaron en el gobierno de Michel Bachelet, incrementando las medidas represivas al movimiento social, principalmente al movimiento obrero, aplicando la ley antiterrorista al pueblo Mapuche.
La fuerza de la derecha está en el gran poder económico del gran capital monopólico-financiero, del aparato represivo del Estado burgués, de la prensa, radio y televisión que bombardea a diario al pueblo distorsionándole la realidad del país y de los pueblos que luchan por su bien bienestar económico-social. La fuerza del pueblo, de los trabajadores está en su organización para luchar por sus reivindicaciones más sentidas. Organización debilitada por la acción de la burocracia sindical enraizada en la CUT en federaciones y grandes sindicatos controladas por los partidos de la ex Nueva Mayoría, los que lo han mantenido ligados a los gobiernos concertacioncitas. Les corresponde a los demócratas y a los revolucionarios dejar de lado las discusiones bizantinas y el interés de grupo o de individuos que se creen los enviados de dios. Lo que hay que hacer es unirse en un movimiento político que tome las demandas de la clase trabajadora, que sean parte de sus lucha y que coadyuve en la organización de un nuevo movimiento sindical chileno clasista, solo así lograremos que la clase obrera acoja en su seno a su verdadero Partido Comunista Marxista-Leninista.

lunes, 30 de noviembre de 2015

Nueva Constitución a espalda del pueblo.


La Presidenta de la Republica ha anunciado nuevo procedimiento para la elaboración de una nueva constitución, descartando totalmente la realización de una Asamblea Constituyente que elabore y apruebe una nueva Constitución. Propone iniciar  una campaña de educación cívica y  constitucional entre la población para pasar a “un proceso ordenado de diálogos ciudadanos, en donde todos podrán participar” que dará pie a las Bases ciudadanas para la nueva  Constitución, la cual será redactada y aprobada según los siguientes mecanismo que resuelva el nuevo Congreso electo en 2017 

1.- Una comisión bicameral de senadores y diputados; 
2.- Una convención constituyente mixta, de parlamentarios y ciudadanos; 
3.- Asamblea constituyente; 
4.- y de forma complementaria a la A.C. el parlamento podría delegar en el pueblo esta decisión sobre las tres alternativas, convocando a un plebiscito.
    A pesar de los cambios efectuados a la nueva ley electoral, la que le asegura a las derecha que su cuota de parlamentarios no se vera afectada mayormente,  la “Nueva Mayoría” al no poder superar 2/3 fijado por la presidenta, requeridos para imponer un  proceso constituyente, tendrá de recurrir a la derecha para aprobar si se procede al cambio de constitución, si así fuese tendrá que estar condicionado al mecanismo que se utilice para su redacción y aprobación el que contoda seguridad será  a través de una comisión bicameral de senadores y diputados,   Resultado, una vez más  se  le quiere imponer al pueblo una Constitución antidemocrática redactada por la clase política corrupta entre cuadro paredes y espalda del pueblo.


    Para el falso “partido comunista” de Tellier y su camarilla, que una vez más marcha como vagón de cola de la burguesía, la propuesta de la Presidenta es un hecho histórico. “Por primera vez en la historia del país, la ciudadanía podrá participar en un proceso amplio, extendido a todo el territorio nacional y a diversidad de representaciones de la sociedad, para definir los contenidos de una nueva Constitución” cabrones, lo que el pueblo quiere no solo que se les ”garantice sus derechos sociales, proteja los recursos naturales, promueva y proteja los derechos humanos, contemple normas para la consulta popular, otorgue derechos a los pueblos originarios y garantice condiciones dignas para las y los trabajadores”, lo que el pueblo quiere es terminar con el sistema económico neoliberal ha ultranza implantado por la dictadura y administrado por la Concertación y la contemplacia de uds. que se han hecho cómplices de la explotación de los trabajadores por el gran capital nacional y transnacional.
    Los sectores democráticos y progresistas de  la ciudadanía, así como la izquierda extraparlamentaria quieren una asamblea Constituyente con amplia participación de pueblo, pero cada día que pasa  solo muestra su pasividad, hablan de la  unida, de conformar un “polo revolucionario” y terminan  pensando en los procesos electorales por venir, dejando le lado la realización de una fuerte campaña de difusión y agitación para imponer la realización de una Asamblea Constituyente, sobre todo planteándole al pueblo una constitución que  refleje el tipo de Estado que se quiere estructurar No hacerlo se estaría cayendo en el reformismo burgués de los revisionista  del PC, recibiendo el justo castigo del pueblo del que obtendrían un mísero apoyo electoral, lo que esta vez sería la muerte para muchas de estas agrupaciones, perdón, partidos, ante la apatía del pueblo a los partidos políticos y a los procesos electorales, en los cuales ven lo mismo de siempre.
    Sacar al pueblo de esta apatía a las elecciones, sin volver al voto obligatorio, se requiere la participación responsable y abnegada de los sectores progresistas y democráticos, sobre todos de los que están por terminar con las estructura capitalista de nuestra sociedad, para conforma un amplio movimiento político social que haga conciencia en el pueblo del significado que tiene una Asamblea Constituyente en la que los representantes del pueblo, elegidos directamente  en una elección popular, redacten una nueva Constitución Política, aprobada por la ciudadanía, la  que establezca que la organización social que nos queremos dar es una democracia popular, que refleje las reivindicaciones de las amplias masas populares del país, que queremos un nuevo Estado, un Estado Democrático Popular que termine con los  privilegios de los grandes explotadores capitalistas nacionales y extranjeros, que la soberanía   nacional radique en las manos del pueblo a través de sus organizaciones políticas y sociales Que las campañas electorales estén centradas en el logro de los objetivos fijados, solo así tendrá  razón revolucionaria nuestra participación en las elecciones, en el logro de un gobierno popular, nacional antiimperialista que nos permita avanzar a dicho Estado Democrático Popular y al Socialismo.