Una de las primeras medidas de gobierno que Piñera anuncio fue la restricción presupuestaria en unos 500 millones de dólares, rebaja de los presupuestos a los Ministerios de Salud, Educación, Trabajo y desarrollo social y Obras Publicas, buscando reducir los costos de las reformas del gobierno anterior de la Nueva Mayoría, principalmente con la reforma tributaria la que aumento el impuesto a pagar por las empresas en
un 27% impuesto que quiere bajar al 25%, aumentando los impuestos a la población para compensar los menores ingresos al Fisco por la rebaja a hacer a los empresarios.
La justificación que tiene Piñera para tales medidas retrogradas es recuperar el nivel productivo que tenia el país en su gobierno anterior, el cual se fue perdiendo en el gobierno de Michel Bachelet,
lo que permitirá tener mayores empleos, la paradoja es que para lograrlo requiere disminuir el empleo público, dando lugar al nepotismo de los Ministros que han ocupados cargos públicos con sus familiares, del cual tampoco estuvo ajeno Piñera que quiso darle la embajada de Argentina a su hermano, mostrando con esto al grado que ha llegado la corrupción en el país.
La política económica que pretende aplicar el gobierno de derecha de Piñera esta encaminada a intensificar la explotación de los trabajadores, que la burguesía obtenga la ganancia máxima, que significa pagar salarios de hambre, disminuir los beneficios sociales a la población de escasos recursos, entregados por los gobiernos reformistas de la Concertación, reducir al mínimo la presencia del Estado en la economía, entregándole toda la actividad productiva y de servicio al gran capital monopólico-financiero que en estos años no invierte en el país, los capitales chilenos se invierten en el extranjero, internacionalizándose la burguesía chilena.
En estos 28 años de democracia burguesa (pos dictadura) la clase política chilena no ha hecho otra cosa que velar por los intereses del gran capital monopolico-financiero, las reformas de la Concertación y la entrega de bonos a la población, así como la participación del reformista partido comunista de Teillier en la institucionalidad burguesa, y su control de la Central Unitaria de Trabajadores con sus sucios manejos propios de una mafia sindical, han mantenido el movimiento sindical desorganizados e inmovilizado, sin poder de respuesta a la explotación burguesa, ha envalentonado a ésta la que a sacado su lado más reaccionario con José Antonio Kast.
Las movilizaciones de los estudiantes de 2010 pusieron las reivindicaciones de la clase media en el centro del quehacer político nacional, las que dieron como resultado las reformas que llevo a cabo e último gobierno de Michel Bachelet, en las cuales una vez más los trabajadores salieron perjudicados, los que pusieron sus esperanzas en el Frente Amplio formado principalmente por organizaciones políticas constituidas por los dirigentes estudiantes de esas luchas, dándole su apoyo en las últimas elecciones parlamentarias y presidencial. Pero el Frente Amplio ha resultado ser una Concertación más, más chica y más anticomunista igualándose algunos sectores de ésta a JAK con sus ataques al gobierno socialdemócrata de Venezuela.
Es tarea urgente hacer prevalecer una corriente sindical clasista en la CUT, expulsando a los corrompidos
y a los burócatas sindicales, esclareciendole al proletariado el rol que juegan los falsos comunistas como agentes de la burguesía en el movimiento sindical y la necesidad que tiene de contar con su propio partido político que le guie en su lucha contra el poder y el Estado Burgués.