La
abstención electoral nuevamente ha sido el hecho más relevante de las últimas elecciones Presidencial y
parlamentarias del 19 de noviembre. A pesar de la gran campaña del gobierno y
de los partidos políticos llamando a la población a votar, la abstención fue de
54%. Si bien esta abstención es trasversal
a todos sectores sociales del mundo del trabajo, son los sectores más
desposeídos de nuestro pueblo que en su gran mayoría los que se negaron a ir a
votar porque no creen en los políticos, y con justa razón, después de los escándalos
de parlamentarios, por las boletas brujas, la ley de pesca y por la última
reforma laboral; por el robo de platas fiscales de las fuerzas armadas y
carabineros de Chile. Ni hablar del gobierno de la “Nueva Mayoría” con sus escándalos
y sus rencillas, así como sus reformas, las que deberían haber sido un avance
en materia de redistribución del ingreso nacional, de educación y en derecho
laboral, han significado un retroceso en las aspiraciones de la población de un
mejor bienestar. Lo que podría haber sido un gran logro de Michel Bachelet si
hubiese llamado al pueblo a una Asamblea Constituyente para cambiar la
Constitución del 80 dejada por Pinochet, lo que hizo fue montar un “show” de
participación ciudadana para integrar a
la gente a redactar la nueva Constitución, Al final dicha reforma la redactara
el Congreso Nacional siempre y cuando el nuevo Presidente de la República no
dicha lo contrario.
![]() |
| Fuente foto: http://www.radiovillafrancia.cl/wp-content/uploads/2016/10/abstencion-electoral-620x330.jpg |
Para los sectores de la centro izquierda lo
más relevante de estas elecciones ha sido el “gran avance” de la izquierda
tradicional, y se basan para decir tamaña estupidez en la votación obtenidas
por el Frente Amplio, el cual consideran (como dijo Michel Bachelet) hijos de
la Concertación, con los cuales saben que tienen algunas diferencias generacionales, propias entre padres e hijos,
pero que todo se resuelve con uno o puestos más en el nuevo gobierno de Guiller
a cambio que se traspasen su votación a Fuerza de la Mayoría”. Pero no ha
existido ese gran avance para la izquierda con la votación del Frente amplio,
solo ha sido un trasvasije de votos perdidos por el Partido Democracia
Cristiana y del resto de los partidos de la “Nueva Mayoría” y de sectores populares
que apoyaban a la UDI, otra perdedora en estas elecciones. A pesar de cambio
del sistema dominal a uno proporcional, los sectores de derecha han obtenido un
gran número de parlamentario, porque con el nuevo sistema se ha favorecido los
pactos electorales entre partidos, saliendo electo algunos de sus candidatos
con irrisoria votación, dejando en el camino a candidatos con votaciones mucho
más altas.
A la Derecha no le gusto
para nada los resultados de la elección, si bien su candidato Piñera saco la primera mayoría, no fue
suficiente para ganar en primera vuelta como esperaba, ni siquiera sacaron el
44% de los votos obtenidos en las elecciones pasadas, lo que los ha llenado de
terror, ya que sumando al 36% que saco
Piñera el 7,8% de fascista Kant no sobre pasan los votos obtenidos por toda la
centro izquierda, la que sumaría más de
50% de votos, siempre y cuando el Frente Amplio se decida a darle su apoyo a
Guille. Ya que de no hacerlo, existiría la posibilidad que Piñera podría ganar
el apoyo de sectores de la DC, así como de sectores de la población desilusionados
del gobierno de Michel Bachelet, que apoyaron al Frente Amplio, voten por él,
aumentando su posibilidad de ganar la segunda vuelta de la elección
presidencial, a realizarse el 17 de diciembre de 2017.-
![]() |
| Fuente foto: http://unionpatriotica.cl/wp-content/uploads/2016/03/union-patriotica-UPA-1.jpg |
Si bien Unión Patriotica (Partido Comunista
Acción Proletaria) no logro llegar a los 35.000 votos en las presidenciales,
puso en el concierto nacional la existencia de un nuevo referente político, a
pesar que para el electorado no le quedo nunca en claro lo que querían decir
con su “refundar Chile”, amen que muchos creían en sus inicios que tenía un
carácter fascista. El tiempo y espacio que obtuvieron en estas elecciones no
fueron suficientes para exponer sus
objetivos políticos, logrando inscribirse como partido planteando la lucha
contra la corrupción ganando así el apoyo de 35.000 ciudadanos, no votando
muchos de estos por el candidato Artés, lo que deja en claro que sus trabajo de
masas no es de lo mejor que tienen. Por tanto no corresponde hacer análisis
triunfalista de su participación en dicho proceso electoral, ya que no se logró
hacer la diferencia con el resto de los candidatos de izquierda, cayendo en
previlegíar la persona del candidato sobre los planteamientos de fondo de Unión
Patriotica, los cuales no fueron presentados muy coherentes en los debates que
se dieron en radio y televisión. El apoyo que prestamos a UPA fue pensando que
se reafirmaría la necesidad de cambios revolucionarios con vista a establecer
en un futuro no muy lejano una Democracia Popular en nuestro país, por la cual
luchamos para pasar a la construcción socialista en Chile.

